Una mujer con derecho me llamó a mí, una camarera de 72 años, “grosera” y se fue con una factura de $112. Le demostré que eligió a la abuela equivocada.
Tengo 72 años y llevo más de 20 trabajando de camarera. La mayoría de los clientes me tratan con amabilidad. Pero el viernes pasado, una […]